ZZ…“un anticatalogo de ideas en torno al arte NO convencional”…ZZ

13/5/11

Etnias en Venezuela

ETNIAS DE VENEZUELA

¿Cuantas etnias indígenas hay en Venezuela?

Julio Cesar Lopez Villegas

A muchos de nosotros cuando nos interrogan acerca de las etnias indígenas de Venezuela, llegamos a mencionar solo algunas, por lo que nos sorprendemos al saber que realmente son muchísimas más. Solemos nombrar a los guajiros, los pemones, yekuanas, waraos, etc, cuyas etnias por decirlo así; son las más publicitadas.

Pero no solo nos sorprende ese hecho, sino también que existieron otras como los caracas, los tamanacos, los timotocuicas, los teques, caquetios, jirajaras, etc que lamentablemente desaparecieron. Guaicaipuro por ejemplo perteneció a la etnia teques.

Algunos de los grupos que tenemos en la actualidad son poco estudiados, y otros están en peligro de extinción, teniendo como dato curioso que la mayoría de los nombres de las grandes ciudades venezolanas provienen de vocablos indígenas. Hoy día todos los grupos indígenas suman aproximadamente el 1.5 % de la población nacional.

Cómo se clasifican?

Según un estudio de Jorge Mosonyi y Esteban Mosonyi, de acuerdo a su filiación, los indígenas venezolanos pertenecen a las siguientes grandes familias lingüísticas:

ARAHUACA: Agrupa a los guajiros o wayuu, paraujano o añú, baré o balé, kurripako o kúrrim ,baniva o banibas, piapoko o tsase, warekena o guarequena y arawak.

CARIBE: Formada por los pemón, kariña, yukpa, yekuana o maquiritare , panare o e'ñepa, akawayo y yavarana.

CHIBCHA: Representada en Venezuela por los barí, llamados "motilones bravos".

TUPI-GUARANI: yeral o ñengatú

El resto de las etnias pertenecen a familias independientes.

Descripción y ubicación.

arawayos

Los arawayos o akawaios están ubicados en la frontera del Estado Bolívar con Guyana y son pocos los estudios realizados sobre esta etnia. Son apenas unos pocos individuos llegados a Venezuela desde Esequibo, a raíz de la rebelión de Rupununi en 1969 y actualmente están ubicados en San Martín de Turumbán, frente a Anacoco y en caseríos dispersos a lo largo del eje carretero El Dorado-Santa Elena de Uairén. Su lengua es parecida a la pemón.

añu

Los añú o paraujanos los encontramos en el noroeste del Estado Zulia desde la Laguna de Sinamaica hasta Carrasquero, Campo Mara y El Moján, en el Barrio Santa Rosa de Maracaibo y desde Curarire hasta la desembocadura del río El Palmar. Son excelentes pescadores y aunque actualmente ya no hablan su lengua sino solo español, mantienen muchas de sus tradiciones sobre todo en lo que a construir canoas se refiere.

arawak

Poseen el mismo nombre de la familia a la que pertenecen y se ubican en la frontera entre los Estados Delta Amacuro, Bolívar y Guyana. Su población es muy escasa por lo que se considera que están a punto de desaparecer. Son conocidos como los jokonos en el Delta Amacuro; sus individuos que no llega al centenar, se encuentran sumamente aculturados y además de hablar el castellano, conocen algún vocabulario de inglés y se han integrado lingüística y culturalmente a sus vecinos los waraos.

baniva

La lengua baniva pertenece a la familia lingüística arahuaca, y está íntimamente relacionada con la de los bare, piapoko, warekena y wakuénai, habladas por aproximadamente dos mil personas que se encuentran dispersas entre Venezuela, Colombia y Brasil. Al igual que cualquier otro grupo étnico de la región del Río Negro, los baniva han sufrido a consecuencia de la explotación cauchera que tuvo lugar a principios de este siglo. Hoy en día, han disminuido en número y su cultura ha sido transformada. Los baniwa restantes viven en Maroa, la capital del departamento Casiquiare en el estado Amazonas de Venezuela, así como cerca del Caño Aquio y del Río Isana en Colombia. La violenta historia de esta región ha tenido como consecuencia la migración de los baniwa hacia San Fernando de Atabapo, a San Carlos de Río Negro, a Santa Rosa, a Puerto Ayacucho y al Río Xié en Brasil. Debido a la desaparición de sus costumbres, gran parte de su cultura material ha sido alterada y aunque en el pasado fueron muy diestros en el arte de la cestería y la alfarería, muy poco de estos oficios, ha sido transmitido a las nuevas generaciones. Las escasas familias que aún se dedican a la cestería fabrican esteras, guapas, sebucanes, mapires, catumares y sopladores; estos últimos son usados para avivar el fuego. Dichos objetos son hechos con fibras de tirite, mamure, moriche y cucurito.

baré

Bare significa, según algunos estudiosos, "compañero", mientras otros piensan que la palabra podría derivar de “bari”, que significa "hombres blancos". Hablan una lengua que pertenece a la familia lingüística arahuaca, y que el cruento proceso de aculturación ha hecho desaparecer casi por completo. En la actualidad, los baré están dispersos en la región del Casiquiare, en centros poblados criollos como Puerto Ayacucho, San Fernando de Atabapo, Solano, San Carlos de Río Negro, Santa Rosa de Amanadona y Santa Lucía.

bari

Los bari los encontramos en el suroeste de la Cuenca del Lago de Maracaibo y en la Sierra de Perijá. Son los únicos representantes en Venezuela de la familia Chibcha, además de ser conocidos también como los “motilones bravos”; siendo la palabra motilón una designación que aparece por primera vez en fuentes históricas del siglo XVIII y tiene por significado “cortarse el pelo” en clara alusión a la costumbre de estos indígenas de llevar el cabello muy corto.

chaima

Los chaimas se ubican en la región norte de Monagas cerca de Caripe y en Sucre. Aún cuando su lengua ya casi no es hablada, existe un movimiento que ha permitido a los chaimas actuales recuperar su lengua por medio del estudio de escritos elaborados en época de la Colonia. Eran considerados un subgrupo de los cumanagotos, sin embargo varias características propias han permitido distinguirlos.

cumanagoto

La palabra cumanagoto significa habitante de Cumaná. Los cumanagotos actuales viven en el norte del Estado Anzoátegui en los alrededores de Barcelona, y aunque ya no recuerdan sus raíces y han perdido su lengua, conservan aún algunas características que los identifican como etnia. Muchos están mestizados.

e´ñepa

Los habitantes originales del Alto Cuchivero, que muchos conocen como panare, se llaman a sí mismos e’ñepa. Llaman también así a los indígenas de otras etnias, excepto a los Hoti, a quienes llaman onwá. Hablan una lengua que pertenece a la familia caribe. En la actualidad, los e’ñepa habitan la región de la margen derecha del curso medio del Orinoco, en el distrito Cedeño del Estado Bolívar. También existen poblados e'ñepa al sur, en los límites con el Estado Amazonas. La fabricación de cestos, realizada por los hombres, es la actividad comercial por excelencia. Los ingresos que de ella derivan les han permitido adquirir productos industriales, sin alterar sus formas de organización económica tradicional.

japreria

Los japreria los encontramos en la Sierra de Perijá, en los valles de los ríos Lajas, Palmar y Alto Guasare. Antiguamente eran conocidos como los motilones mansos, diferentes a sus vecinos bari. Los japreria también eran considerados un subgrupo de los yukpa, pero ellos mismos se han encargado de protestar esta denominación por lo que hoy día se les considera una etnia.

guajibo

Los guajibos, jivis o hiwis se encuentran ubicados en varios sectores de una amplia zona geográfica de los Llanos Occidentales, entre los ríos Apure y Guaviare. También viven en un pequeño núcleo cerca de San Juan de Maniapare, así como en algunos puntos cercanos al Orinoco entre Caicara en el Edo. Bolívar y San Fernando de Atabapo en el Estado Amazonas. Debido a esa dispersa ubicación, los guajibos han sabido mezclarse con la civilización adaptándose fácilmente a ella sin perder su identidad. Hoy en día muchos de ellos se destacan en el mercado laboral como pequeños comerciantes y profesionales, ademas de producir gran parte de la artesanía del turismo del Estado Amazonas.

jodi

Conocidos también como chicamo, schicana, yuana y waru-waru constituyen un sólo grupo que se autodenomina hoti, que significa “persona“ con sentido individual y “pueblo” en contraposición con otros grupos. Están localizados en el río Kaima y en los caños Majagua e Iguana en la serranía de Maigualida en la zona limítrofe de los estados Bolívar y Amazonas. Los estudios no han podido determinar a que familia lingüística pertenecen. Su aislamiento es tal que hasta hace poco andaban desnudos, pero por influencia de los e´ñepa pasaron a usar guayucos. Viven en pequeños grupos de una a cuatro viviendas que suelen ser provisionales ya que su modo de vida es nómada. Cultivan el algodón y su cerámica es similar a la de los e´ñepa.

kariña

Los kariña se ubican en los estados Anzoátegui, Monagas, Sucre y Monagas pero es en la Mesa de Guanipa en Anzoátegui donde vive un gran porcentaje. Muchos han emigrado a las ciudades cercanas como El Tigre y Ciudad Bolívar pero aún conservan su lengua y tradiciones.

kuiva

Los kuiva constituyen un subgrupo cultural y lingüístico de los guajibos. Viven al sur del Estado Apure en los alrededores del Capanaparo. En la actualidad viven de la caza y aunque mucho de lo que obtienen para su subsistencia es a base de intercambio con criollos, la mayoría de las veces salen perjudicados lo cual mantiene una relación de dependencia e incluso mendicidad.

kurripako

Los kurripako o wakuénai viven en el Distrito Casiquiare del Estado Amazonas. Hoy en día, la recolección y venta del chiquichique ha reemplazado a la agricultura como principal modo de subsistencia wakuénai. Para recolectar las fibras que crecen a orillas de algunos ríos como el Inírida y el Guainía, se organizan expediciones que duran varios meses. Los kurripako junto con los baniwa y warekena, otros grupos de ascendencia arahuaca con quienes comparten faenas de trabajo, celebran en el bajo Guainía un rito colectivo de música y danza, llamado madzéru, que revive las antiguas tradiciones como parte de un proceso de consolidación cultural y de adaptación a las circunstancias históricas.

mako

Los mako eran considerados un subgrupo piaroa, sin embargo hoy son reconocidos como una etnia más, a pesar de que sus escasos individuos hacen pensar que están en peligro de extinción. Se llaman a sí mismos uirú y prácticamente están siendo absorbidos por aquellos.

pemón

Son el tercer grupo indígena más grande del país y viven en el sureste del Estado Bolívar más específicamente en La Gran Sabana. Entre ellos se subdividen en tres grupos que hablan cada uno un dialecto diferente; kamarakoto, arekuna y taurepán. Son horticultores y también se dedican a la caza y la pesca. A pesar de su fuerte contacto con foráneos, su cultura y lengua se mantiene. El tamaño de las aldeas pemonas varía considerablemente, mientras algunas están conformadas por una sola familia de 13 personas aproximadamente, otras albergan hasta seis familias que pueden llegar a tener un promedio de 50 integrantes. Si las condiciones lo permiten, los pemones, prefieren construir sus viviendas cerca de un río. La típica vivienda pemón está fabricada con paredes de bahareque, que sostienen un techo cubierto con hojas de palmas, cuidadosamente intercaladas para evitar filtraciones durante la época de lluvia. Hay algunas viviendas en forma circular y por lo general sin divisiones en su parte interior. En Canaima, los pemones asentados en la zona, han introducido para la construcción de sus viviendas otros elementos más modernos, como los son: bloques de cemento, cabillas, etc. y , han modificado inclusive la estructura de las viviendas, agregándole divisiones a las mismas en su interior, determinando áreas específicas: habitaciones, cocina, sala o recibo, etc. Durante miles de años, los pemones han cultivados sus tierras para satisfacer sus necesidades alimentarias. Practican la agricultura de conuco, donde siembran yuca, de la cual elaboran el casabe (pan indígena). También preparan un picante llamado “Cumache”, que junto al pescado, constituye la base de su alimentación. Conocen también el arte de procesar la yuca para producir bebidas fermentadas llamadas Cachiri y Paracari. Otras fuentes alimenticias que cultivan incluyen el ají, el mapuey, la batata, el ocumo, el plátano, la piña, etc. Participan modernamente en el turismo sin dejar de trabajar su artesanía.

piapoko

Actualmente existen pocos asentamientos piapoko o tsase en Venezuela y todos en el Estado Amazonas, como los poblados de Laja Lisa, Morichal, Agua Blanca y Canatiapo. También algunos de ellos viven en Puerto Ayacucho, Maroa y San Fernando de Atabapo. Su cultura se ha perdido un poco hasta el punto que hoy visten como criollos y en casas al estilo criollo. Sin embargo todavía practican el arte de la cestería.

piaroa

Los de’áruwa o piaroas hablan una lengua que pertenece a la familia sáliva, aunque con gran influencia de términos arahuacos y caribes. En esa lengua, se llama de’áruwa a todos los seres vivientes que saben cómo vivir donde viven y hacerlo a gusto. Conjuntamente con los mako, ellos se llaman de’áruwa porque saben nacer, vivir y morir en la selva. Son los “señores de la selva”. También en tiempos actuales se autodenominan wo’tuja, lo que significa “gente pacífica”. Habitan en las cuencas de los ríos Puruname, Sipapo, Autana, Cuao, Guayapo, Samariapo, Cataniapo, Paria, Parguaza, el Alto Suapure, la cuenca inferior del Ventuari, el valle del Manapiare, cerca de Puerto Ayacucho, y el margen colombiano del Orinoco. Los piaroa son para muchos “el pueblo indígena más culto”, además de ser los socios comerciales mas confiables y honestos. Un hecho característico de su cultura es su odio a la violencia tanto verbal como física.

puinave

Los puinave son una etnia de pequeño tamaño. Habitan en las inmediaciones de San Fernando de Atabapo y su lengua no encaja en ninguna de las familias mencionadas. Algunos autores la consideran una lengua independiente y otros como un sustrato común de varias lenguas. Tenían una rica tradición religiosa aunque se ha ido perdiendo al igual que su bella cerámica tradicional. Son excelentes pescadores.

pumé

Mejor conocidos como yaruros, los pumé son otra etnia cuyo lenguaje no ha sido encajado en ninguna familia. Viven en el centro y sur del Estado Apure en las inmediaciones de los ríos Arauca y Cunaviche. La mayoría conserva aún sus tradiciones y son un pueblo pacífico, característica ésta que ha ido en su perjuicio por el hecho de que muchos han sido despojados de sus tierras. Practican la pesca y la agricultura.

sanema

Eran considerados un subgrupo yanomami y se ubican en Amazonas y Bolívar. Su lengua al igual que la yanomami es considerada las más vital y robusta.

sáliva

Los sáliva junto a los piaroas, forman la familia sáliva. Son pocos los individuos sáliva y todos viven en el Estado Amazonas.

sapé

Son otra etnia en peligro de extinción y se encuentran ubicados al sureste del Estado Bolívar en la región del Alto Paragua. Han sido muy poco estudiados y su filiación es desconocida.

uruak

Los uruak o arutaní son otro grupo del Estado Bolívar que se encuentra en peligro de extinción y cuya cultura es poco conocida.

wanai

Los wanai o mapoyo son un grupo ubicado al norte del Estado Amazonas. Los individuos de esta etnia son escasos y su lengua está casi perdida.

warao

La denominación warao significa “gente de agua” y son el segundo grupo más numeroso del país. Se encuentran ubicados en los estados Monagas, Delta Amacuro y Bolívar. Su idioma no pertenece a una familia en específico aunque muchos lo han tratado de emparentar con los chibchas. Son pescadores por excelencia lo cual no es raro ya que el agua es su principal medio de vida. Aun cuando se cultura se ve amenazada por los embates de la sociedad moderna que los explota, conservan ciertas tradiciones que los distinguen. Muchos warao trabajan en ciudades como Ciudad Guayana, Maturín, Tucupita y Barrancas del Orinoco. Algunos otros permanecen como indigentes. Mientras más aislados están, más conservan sus tradiciones. Una de ellas es el uso del palafito sin paredes como vivienda. Poseen una rica cestería.

warekena

La palabra warekena significa “nietos del picure”, animal sagrado del cual se consideran descendientes. Esta etnia se desprendió de un grupo social más amplio conformado por los tariana, bare, tsase y wakuénai, lo cual se evidencia en la extraordinaria similitud lingüística y cultural que guarda con ellos. Pertenecen a un tronco lingüístico común, el arahuaco. Esto se evidencia en la facilidad que tiene el warekena para aprender otras lenguas y no sólo del grupo arahuaco. Por lo general, además de tres o cuatro lenguas indígenas, dominan el castellano, el portugués y el yeral, una lingua franca de la región que mezcla castellano, portugués y varias lenguas indígenas del grupo arahuaco. La lengua warekena está hoy casi extinta por lo que muchos han adoptado la lengua de los baniwa, grupo con el que comparten muchos rasgos culturales. La población warekena habita principalmente en la comunidad de Wayanapi o Guzmán Blanco, a orillas del Guainía-Río Negro y en algunos sitios del caño San Miguel o Itini-Wini. Sin embargo, muchas familias emigraron hacia el Orinoco, el Atabapo y Puerto Ayacucho, como consecuencia del proceso de colonización y de la cruenta explotación cauchera de los años 1913 a 1948.

yeral

Yerales o ñengatu son los únicos representantes en Venezuela de la familia lingüística tupi-guaraní, la más extendida en Suramérica. Viven en pequeños grupos desde La Piedra del Cocuy hasta Puerto Ayacucho en Amazonas.

wayuu

Los wayuu o mejor conocidos como guajiros, son el mayor grupo indígena del país. A pesar de que en años recientes se observan núcleos guajiros en ciudades como Caracas, Valencia y otras, la ubicación natural de ellos es el Estado Zulia, pero también hay algunos núcleos en Mérida y Trujillo. A pesar de su amplio contacto con la sociedad moderna, la cultura guajira sigue viva y sólida, siendo reconocidos y respetados muchos de sus derechos. Su particular vestimenta los hacen se reconocidos por todos. La ganadería es su actividad más importante. El origen de los guajiros y la fecha precisa de su llegada a la Península que hoy habitan, se pierde en la prehistoria y protohistoria de nuestro continente. Muchos de los estudiosos, incluyen a los guajiros en la gran familia Arahuaca, partiendo de características lingüísticas, etnológicas y de evidencias arqueológicas. La familia arahuaca, tenía su asiento principal en el territorio que ocupa actualmente el Brasil y que por problemas internos y deseos de expansión, se fragmentó en varios grupos, siendo uno de ellos el guajiro, el cual se dirigió hacia las costas de Suramérica por una ruta hasta ahora no muy bien definida. Es señalado además su paso por el Lago de Maracaibo, donde hicieron contacto con otros grupos de procedencia Caribe. En los datos que aportan las investigaciones, hay abundante información sobre el parentesco de los guajiros con los indígenas del Amazonas. Por ejemplo, la linguística nos señala que el lenguaje de muchos grupos de la Amazonia suramericana pertenece a un mismo tronco común, en este caso, el Arahuaco. Entre los guajiros, baré baniva, warekena y kurripako existen evidentes similitudes entre muchas palabras que utilizan para nombrar los fenómenos de la naturaleza (río, luna). Las costumbres de estos grupos también se parecen mucho. Los personajes mitológicos se repiten entre guajiros y banivas. Los guajiros creen en la existencia de un ser supremo llamado Maleiwa, el creador con otros dioses secundarios de todo cuanto existe. Estos dioses son benévolos y no aplican castigos. Maleiwa es el propiciador de las lluvias y el bienestar del pueblo guajiro.

yavarana

Se encuentran ubicados en el Estado Amazonas cerca de San Juan de Manapiare y son poco menos de 300 individuos. Su lengua originaria se está extinguiendo y entre los más jóvenes que solo hablan español. Están bastante mezclados con los piaroa de esa zona, cuyo idioma también hablan. Su mitología es de una belleza imponderable.

yanomami

Sin lugar a dudas la etnia de la Amazonia venezolana más estudiada es la yanomami, nombre que significa hombre, gente o especie. Los yanomami que viven en Venezuela habitan entre la Sierra Parima y el Orinoco, particularmente las cuencas de los ríos Ocamo, Manaviche y Mavaca. Los yanomami se han dedicado a la agricultura de conucos desde hace mucho tiempo, aunque no se sabe a ciencia cierta cuando comenzó esta práctica. La agricultura es un trabajo fundamentalmente masculino, sobre todo las tareas de limpieza, tala y quema. La siembra y cosecha son actividades practicadas por ambos sexos, al igual que la recolección. El comercio con los ye'kuana los provee de sebucanes y ralladores para procesar la yuca amarga. Siembran también una serie de plantas con propósitos rituales, colorantes y alucinógenos. Los yanomami viven desnudos. Hombres y mujeres se cortan el pelo negro y lacio en forma redondeada y se tonsuran. Acostumbran pintarse el cuerpo con una serie de colorantes. La cestería es realizada por las mujeres, que tejen guaturas, guapas y manares con bejuco mamure descortezado.

yekuana

Los yekuana o mariquiritare son otra de las etnias más estudiadas y esta demonimación significa "gente de curiara". Maquiritare es una designación de los misioneros, mientras que yekuana es una autodenominación que expresa un origen común; estos indígenas creen que sus antepasados provenían de un cerro de los alrededores que tenía ese mismo nombre. Su talento para la navegación permitió a los ye’kuana establecerse en un amplio territorio fluvial. Habitan las orillas y los márgenes de una serie de ríos tributarios del Orinoco que abarcan unos 30,000 kilómetros cuadrados del territorio actual de los Estados Bolívar y Amazonas. Para los ye’kuana la cultura material está estrechamente vinculada a la vida sagrada. Los utensilios que usan para la navegación, la caza y la pesca, la agricultura o los rituales, también son expresión de su compleja organización social. Los ye’kuanas son excelentes tejedores de cestas. Las guapa son cestas que se fabrican, como el atta, desde el centro hacia los bordes. Los diseños varían según el tejedor, pero siempre se caracterizan por una geometría compleja. Algunos representan animales sagrados como la anaconda, el mono, los picures, los báquiros o la rana, que aparecen como personajes en sus mitos Además de las que hacen para el comercio, los ye’kuana usan diversos tipos de cestas para la preparación y el consumo de la yuca amarga, alimento básico de su dieta. Las mujeres cargan la yuca desde los conucos en catumares. Después de rallarla, la pulpa obtenida se prensa en un sebucán para extraerle el líquido venenoso. Por último, y antes de ir al fuego, la harina se cierne en un manare. La dieta ye’kuana es variada. Además del alimento principal que es la yuca, los ye'kuana atrapan pájaros como el paují y el tucán, cuyas plumas se usan también como adorno. Cazan una gran variedad de mamíferos y peces con arcos, flechas y cerbatanas, y también pescan con barbasco, planta narcótica que adormece a los peces. Recolectan una gran variedad de frutas y plantas, así como miel y algunas larvas de insectos que se comen crudas o cocinadas. El trabajo se divide según el género. A los hombres les corresponde todo lo que pertenece al mundo sagrado, así como cazar, pescar, desbrozar los conucos, construir las curiaras, las casas y fabricar las cestas y los objetos ceremoniales. Las mujeres desempeñan un papel económico y simbólico importante. Relacionadas con la fertilidad, realizan un intenso trabajo físico, pues se dedican a la siembra, a todas las tareas destinadas a mantener la productividad de los conucos y a transportar las grandes cestas con los productos de la cosecha. La fabricación de las curiaras tiene una importancia central para los ye’kuana. Su identidad y su modo de vida están muy ligados al sistema fluvial. La curiara se fabrica con el tronco de un árbol gigantesco. Una vez talado el árbol apropiado, el interior del tronco se vacía hasta obtener la forma oval característica. La parte exterior se lija y se pule con hachas de metal y machetes, hasta que el casco esté completamente liso y parejo.

yukpa

Los yukpa se ubican en la parte venezolana de la Sierra de Perijá, desde el río Santa Rosa en el sur hasta el río Guasare en el norte. Son conocidos en la literatura como los “motilones mansos”. Debido a su ubicación disperse en estas tierras, se han formado varios grupos dialectales. Su principal actividad es la agricultura de tala y quema siendo el maíz su alimento principal, mientras que el café es su cultivo comercial, que lo venden a través de una cooperativa propia establecida en Machiques. Han sabido conservar su identidad como pueblo y han sabido también luchar por sus derechos.


1 comentario:

  1. Felicitaciones me aclaro información que no manejaba que bueno que estuve buscando solo fotos para hacer una presentación de música de los indígenas de Venezuela y leo detenidamente y comprendo que hay que rescatar la memoria de nuestros ancestro desaparecido por los hierros de los extranjeros colonizadores ya apunte esta fuente consultada para anexarla cuando la finiquite te la hago llegar...

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